A través de la agencia Blackmilk trabajamos con Berria, una marca de ciclismo que destaca por su apuesta por la innovación y la personalización. En el proyecto Iris quisimos reflejar esa esencia diferencial mediante una sesión fotográfica en estudio. Preparamos un escenario donde el cuadro en blanco de una bicicleta se convirtió en un auténtico lienzo: capa tras capa de pintura fue transformándolo en una pieza única, del mismo modo que cada cliente puede crear su propia bicicleta a medida. Un proyecto creativo y visualmente potente, que une dos pasiones que nos acompañan siempre: la narrativa audiovisual y el mundo del ciclismo.
